Perfiles de pacientes en riesgo de sufrir déficit de vitamina D

Diversas instituciones y sociedades científicas han identificado subgrupos poblacionales con mayor riesgo, en los que el cribado del déficit y/o suplementación con vitamina D estaría indicado.

En España, el déficit de vitamina D ha sido descrita en ambos sexos y en todas las edades2, no obstante, debido a la ausencia de evidencia que demuestre la factibilidad, coste-efectividad y beneficios, el cribado universal del déficit de vitamina D no está indicado para la población general.1,2

No obstante, diversas instituciones y sociedades científicas han identificado subgrupos poblacionales concretos en los que el cribado y/o suplementación de vitamina D sí estaría indicada debido a que presentarían un mayor riesgo:2-4

Ancianos institucionalizados y/o con historia de caídas o fracturas
Personas con raquitismo, osteomalacia u osteoporosis
Enfermedad renal crónica
Insuficiencia hepática
Síndromes malabsortivos
Hiperparatiroidismo
Personas con obesidad
Mujeres embarazadas o en periodo de lactancia
Pacientes en tratamiento con antiepilépticos y glucocorticoides crónicos, entre otros.

CÓMO PREVENIR Y TRATAR EL DÉFICIT DE VITAMINA D EN LOS PERFILES DE RIESGO

La dosificación de vitamina D puede diferir según la edad y otros condicionantes individuales.

LACTANTES

En lactantes, el estado de vitamina D depende de los valores de vitamina D prenatales de la madre, la ingesta de leche materna y su contenido en vitamina D (aprox. 40 UI/L a menos que las mujeres ingieran grandes cantidades de vitamina D durante la lactancia), la exposición a la luz solar y los suplementos de vitamina D.5

Debido a las preocupaciones de seguridad y las normas culturales, se suele limitar la exposición de los bebés a la luz solar. Por todo ello, los bebés son particularmente vulnerables a la deficiencia durante el primer año de vida si el estado de vitamina D de la madre no es adecuado y si ni los bebés ni sus madres lactantes reciben suplementos.5

PERSONAS MAYORES

En adultos mayores, probablemente se requiere una mayor ingesta de vitamina D debido a la menor capacidad de la piel para producir vitamina D con la edad.6 Además, los adultos mayores que presentan movilidad reducida también están en riesgo a causa de una menor exposición solar.5

PERSONAS DE PIEL MÁS OSCURA

Las personas de piel más oscura requieren periodos más prolongados de exposición a los rayos UVB para generar una cantidad determinada de vitamina D en comparación con las personas de piel más clara.5

PERSONAS QUE NO SUELEN EXPONERSE AL SOL

Pasar la mayor parte del día en interiores, el uso de protector solar o de ropa que cubra la mayor parte del cuerpo puede contribuir a una disminución de los valores de 25(OH)D.5

Referencias

  1. Abella CC. Vitamina D: indicaciones para el cribado y tratamiento. FMC – Form Médica Contin En Aten Primaria. 2019. 26(8):441-7. 
  2. Cucalón Arenal JM, Blay Cortés MG, Zumeta Fustero J, Blay Cortés V. Actualización en el tratamiento con colecalciferol en la hipovitaminosis D desde atención primaria. Med Gen Fam. 2019. 8(2):68-78. 
  3. Leire Leache Alegría, Luis Carlos Saiz Fernández, Juan Erviti López. Cribado y suplementación de vitamina d en adultos sol y sombras. Boletin Inf Farmacoter Navar [Internet]. 2018. 26(4). 
  4. Wimalawansa SJ, Razzaque MS, Al-Daghri NM. Calcium and vitamin D in human health: Hype or real? J Steroid Biochem Mol Biol. 2018. 180:4-14. 
  5. Roth DE, Abrams SA, Aloia J, Bergeron G, Bourassa MW, Brown KH, et al. Global prevalence and disease burden of vitamin D deficiency: a roadmap for action in low‐ and middle‐income countries. Ann N Y Acad Sci. 2018. 1430(1):44-79.
  6. Binkley N, Ramamurthy R, Krueger D. Low Vitamin D Status: Definition, Prevalence, Consequences, and Correction. Endocrinol Metab Clin North Am. 2010. 39(2):287-301. 

Vitamina D y paciente anciano

En España la prevalencia del déficit de vitamina D en personas mayores 
de 65 años es del 80-100%. La suplementación ha mostrado una mejora significativa 
en pacientes con demencia senil.

El déficit de vitamina D es un importante problema de salud pública en todo el mundo que afecta a más de la mitad de la población1. En particular, en España la prevalencia del déficit de vitamina D en personas mayores de 65 años es del 80-100%2, llegando al 100% en los pacientes con fracturas osteoporóticas1

A pesar de la alta prevalencia del déficit de vitamina D en ancianos, un estudio llevado a cabo en una unidad geriátrica reveló que el 90% de los pacientes ancianos evaluados no tomaba suplementación de vitamina D y el 78% tampoco había recibido este tipo de tratamiento en los últimos tres años.3

La mayor prevalencia del déficit de vitamina D en ancianos se atribuye a:

Pérdida de actividad física y exposición solar4
Disminución de la síntesis
en la piel

Partiendo de un nivel de exposición solar y características cutáneas similares, la síntesis de vitamina D en ancianos puede verse reducida en un 30% comparado con sujetos jóvenes.5

SUPLEMENTACIÓN DE VITAMINA D EN ANCIANOS

Está establecido que para mayores de 70 años la recomendación de ingesta diaria de vitamina D es de 800 UI para maximizar la salud ósea y la función muscular,6 llegando incluso a recomendarse una dosis diaria de 700 – 1000 UI para lograr una reducción del número de caídas.7

No obstante, estas indicaciones no se suelen tener en cuenta por parte de los clínicos, incluso en el caso de personas con un alto riesgo de déficit de vitamina D3. En concreto en España, los datos reflejan que no es posible obtener estos niveles de ingesta diaria de vitamina D sin suplementación, pero existe la creencia de que la toma de suplementos no es necesaria debido a la mayor exposición solar que se da en la mayoría de regiones del país.

En la población anciana, se ha visto que los problemas de déficit de Vitamina D no pueden resolverse adecuadamente con un simple cambio en los hábitos alimenticios ni tampoco mediante el enriquecimiento alimentario. Por tanto, la suplementación farmacológica parece ser fundamental para prevenir el déficit de esta vitamina.3

BENEFICIOS DEL MANTENIMIENTO DE LOS NIVELES DE VITAMINA D EN PACIENTES ANCIANOS

Mantener unos valores adecuados de vitamina D en la población anciana previene los efectos del déficit de vitamina D.

Demencia senil

Los pacientes ancianos con demencia senil mostraron una mejora significativa al recibir suplementación con vitamina D3. El déficit de vitamina D puede afectar también a la cognición y a la depresión.8

Absorción de calcio

La vitamina D juega un papel crucial en la homeostasis del calcio.9 La eficiencia de la absorción de calcio en el tracto gastrointestinal disminuye significativamente después de los 60 años en ambos sexos. Los individuos mayores de 70 años absorben aproximadamente un tercio menos de calcio que los adultos jóvenes.8

Hipercalcemia e hiperparatiroidismo crónicos

Un déficit leve pero crónico de vitamina D puede provocar hipercalcemia e hiperparatiroidismo crónicos que, a su vez, pueden contribuir al riesgo de osteoporosis, caídas y fracturas.9

Hiperparatiroidismo secundario

Los pacientes con un déficit prolongado y grave de vitamina D pueden experimentar síntomas asociados con el hiperparatiroidismo secundario: dolor óseo, artralgias, mialgias, fatiga, contracciones musculares (fasciculaciones) y debilidad.9

Referencias

  1. Quesada Gómez JM, Sosa Henríquez M. Nutrición y osteoporosis. Calcio y vitamina D. Rev Osteoporos Metab Min. 2011. 3:165-82.
  2. Varsavsky M, Rozas Moreno P, Becerra Fernández A, Luque Fernández I, Quesada Gómez JM, Ávila Rubio V, et al. Recomendaciones de vitamina D para la población general. Endocrinol Diabetes Nutr. 2017. 64:7-14.
  3. Kweder H, Eidi H. Vitamin D deficiency in elderly: Risk factors and drugs impact on vitamin D status. Avicenna J Med. 2018. 8(4):139-46.
  4. Wyskida M, Wieczorowska-Tobis K, Chudek J. Prevalence and factors promoting the occurrence of vitamin D deficiency in the elderly. Postepy Hig Med Dosw. 2017. 71(0):198-204.
  5. Holick MF, Matsuoka LY, Wortsman J. Age, vitamin D, and solar ultraviolet. Lancet. 1989. 2(8671):1104-5.
  6. EFSA Panel on Dietetic Products, Nutrition and Allergies. Dietary Reference Values for Vitamin D. EFSA J. 2016. 14(10).
  7. Tejada, MJ, Sosa-Henriquez M, Pino-Montes J, Jodar E, Quesada Gómez JM, Cancelo M. Documento de posición sobre las necesidades y niveles óptimos de vitamina D. Rev Osteoporos Metab Min. 2011. 3:53-64.
  8. Watson J, Lee M, Garcia-Casal MN. Consequences of Inadequate Intakes of Vitamin A, Vitamin B12, Vitamin D, Calcium, Iron, and Folate in Older Persons. Curr Geriatr Rep. 2018. 7(2):103-13
  9. Sizar O, Khare S, Goyal A, Bansal P, Givler A. Vitamin D Deficiency. StatPearls. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2020.

Vitamina D y reproducción asistida

El déficit de vitamina D podría tener un papel importante en la fertilidad y los procesos de reproducción asistida, tanto en hombres como en mujeres.

Las técnicas de reproducción asistida (ART) se han convertido en la actualidad en una de las principales alternativas para aquellas personas que presentan algún problema de fertilidad. El uso de estas técnicas, entre las que destacan la fertilización in vitro (FIV) y la inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI), ha aumentado notablemente esta última década, hasta haber alcanzado la cifra de más de 8 millones de recién nacidos mediante ART desde sus inicios en 1978 y hasta 2019.1

Por otro lado, se conoce que la vitamina D podría tener un papel importante en la regulación de los procesos reproductivos debido a su acción como hormona esteroidea y la presencia del receptor de vitamina D (VDR) en los tejidos reproductivos de hombres y mujeres.2

En este contexto, se ha estudiado el estatus de vitamina D como posible factor predictor de la tasa de éxito en número de recién nacidos vivos.1

Se ha observado que muchos tejidos del aparato reproductor femenino tienen receptores de vitamina D: ovario, endometrio, las células epiteliales de las trompas de Falopio, la placenta, las células deciduales, el hipotálamo y la hipófisis.2-4

La vitamina D por tanto está implicada en funciones críticas del sistema reproductor femenino y está implicada en el desarrollo de ovocitos, en la producción de hormona anti-mulleriana (AMH), la esteroidogénesis ovárica, la receptividad endometrial, etc.3,4

El receptor de vitamina D (VDR) también está presente en los tejidos reproductivos masculinos: en los músculos lisos del tracto genital, el tejido testicular y los espermatozoides.2

Mediante estudios observacionales se ha demostrado que el déficit de vitamina D puede estar relacionado con una mala calidad del semen debido a un bajo recuento del número de espermatozoides y una motilidad y morfología anormales.2 La evidencia describe que la administración de vitamina D podría tener beneficios en la salud reproductiva masculina, particularmente a través de una mejor motilidad de los espermatozoides.5

De los múltiples mecanismos de acción tanto directos como indirectos en los que está implicada la vitamina D, cabe destacar su papel directo en la decidualización y la placentación, en parte a través de sus acciones inmunomoduladoras.
En la gestación, la síntesis decidual de vitamina D tiene el potencial de modular las células Natural Killer uterinas (uNK), las células dendríticas (CD), los macrófagos y las células T, lo que conduce a la tolerancia inmunitaria. También inhibe las citocinas Th1 mientras promueve las citocinas Th2, por lo que puede favorecer el proceso de implantación.
Este efecto podría contribuir, durante el embarazo y particularmente durante la implantación, a prevenir una respuesta inmunitaria materna contra el embrión portador de genes paternos.6

El estudio de cohorte prospectivo realizado por Chu et al. en la población del Reino Unido indica que la deficiencia e insuficiencia de vitamina D es altamente prevalente entre las mujeres que se someten a un tratamiento de reproducción asistida. Además, se observó que los valores de vitamina D sérica están asociados con los resultados de la fecundación in vitro (FIV).7

Teniendo en cuenta la asociación entre vitamina D y reproducción asistida, se espera poder contar con más estudios que confirmen el nivel de vitamina D que se debe alcanzar para poder obtener un beneficio en la modulación del sistema inmunológico y lograr así resultados reproductivos favorables con respecto a la fertilidad, la implantación y el embarazo.7,8

Referencias

  1. Gaskins AJ, Nassan FL, Chiu Y-H, Arvizu M, Williams PL, Keller MG, et al. Dietary patterns and outcomes of assisted reproduction. Am J Obstet Gynecol. 2019. 220(6):567.e1-567.e18.
  2. Fung JL, Hartman TJ, Schleicher RL, Goldman MB. Association of vitamin D intake and serum levels with fertility: results from the Lifestyle and Fertility Study. Fertil Steril. 2017. 108(2):302-11.
  3. Zhao J, Huang X, Xu B, Yan Y, Zhang Q, Li Y. Whether vitamin D was associated with clinical outcome after IVF/ICSI: a systematic review and meta-analysis. Reprod Biol Endocrinol. 2018. 16(1):13.
  4. Paffoni A, Somigliana E, Sarais V, Ferrari S, Reschini M, Makieva S, et al. Effect of vitamin D supplementation on assisted reproduction technology (ART) outcomes and underlying biological mechanisms: protocol of a randomized clinical controlled trial. The “supplementation of vitamin D and reproductive outcome” (SUNDRO) study. BMC Pregnancy Childbirth. 2019. 19(1):395.
  5. Cito G, Cocci A, Micelli E, Gabutti A, Russo GI, Coccia ME, et al. Vitamin D and Male Fertility: An Updated Review. World J Mens Health. 2020. 38(2):164.
  6. Cyprian F, Lefkou E, Varoudi K, Girardi G. Immunomodulatory Effects of Vitamin D in Pregnancy and Beyond. Front Immunol. 2019. 10:2739.
  7. Chu J, Gallos I, Tobias A, Robinson L, Kirkman-Brown J, Dhillon-Smith R, et al. Vitamin D and assisted reproductive treatment outcome: a prospective cohort study. Reprod Health. 2019. 16(1):106.
  8. Schröder-Heurich B, Springer CJP, von Versen-Höynck F. Vitamin D Effects on the Immune System from Periconception through Pregnancy. Nutrients. 2020. 12(5):1432.

Vitamina D y menopausia

Existen datos biológicos que sugieren un vínculo entre la vitamina D y los síntomas ocasionados por la menopausia. La prevalencia del déficit de vitamina D en mujeres posmenopáusicas puede alcanzar el 70%.

La menopausia y el periodo que la precede (perimenopausia) se caracterizan por lareducción progresiva de la producción de estrógenos, lo que conlleva diversos síntomas y efectos sobre la salud general.1,2

Estas 3 informaciones te ayudarán a entender mejor la relación entre efectos de la menopausia y déficit de vitamina D:

Aproximadamente el 80% de las mujeres con menopausia experimentan síntomas y efectos propios de este periodo2.

Estos síntomas pueden ser lo suficientemente graves como para afectar negativamente a la calidad de vida, el rendimiento profesional y las relaciones personales3.

Algunos de estos síntomas y efectos son:

La prevalencia del déficit de vitamina D en mujeres posmenopáusicas puede alcanzar el 70%5.

Algunos estudios relacionan los niveles de vitamina D con el metabolismo de los estrógenos, lo que podría indicar que el déficit en esta vitamina agravaría las complicaciones clínicas que pueden tener lugar debido a la menopausia4.

Durante esta etapa existe una propensión a desarrollar déficit de vitamina D a causa de:

La reducción de estrógenos y otros cambios hormonales.5
La disminución de la producción de la forma activa de vitamina D.5
La absorción intestinal disminuida.5
El aumento de grasa corporal.2

Algunos datos biológicos sugieren un vínculo entre la vitamina D y los síntomas ocasionados por la menopausia3.

La disminución de la serotonina puede contribuir a los sofocos.3

La disminución de los estrógenos puede provocar un déficit de la forma activa de vitamina D, ya que regulan la enzima responsable de activar esta vitamina.3

La actividad osteoclástica aumenta a causa de una mayor sensibilización del tejido óseo a la hormona paratiroidea (PTH), que se activa al reducirse la concentración sérica de calcio ionizado. Esto sugiere que mantener una mayor absorción de calcio intestinal gracias a unos niveles de vitamina D adecuados puede reducir la activación de la PTH y, con ello, la actividad osteoclástica.6

Existe correlación entre los niveles séricos de 25(OH)D y la alteración del perfil lipídico.7

Se ha podido comprobar que los niveles séricos de 25(OH)D más altos están inversamente relacionados con aspectos como la adiposidad, el IMC y la relación cintura-cadera, lo que refleja que las mujeres con obesidad en la menopausia son más susceptibles a padecer déficit de vitamina D.8

Por todas estas razones, es aconsejable mantener unos niveles de vitamina D adecuados en la peri y posmenopausia.

La Sociedad Española de Investigación Ósea y del Metabolismo Mineral (SEIOMM) recomienda 
un aporte de vitamina D en esta etapa de la vida de 600 a 800 UI al día9.

Referencias

  1. Ko S-H, Kim H-S. Menopause-Associated Lipid Metabolic Disorders and Foods Beneficial for Postmenopausal Women. Nutrients. 2020. 12(1):202. 
  2. Askin M, Koc EM, Soyoz M, Aksun S, Aydogmus S, Sozmen K. Relationship between Postmenopausal Vitamin D Level, Menopausal Symptoms and Sexual Functions. J Coll Physicians Surg Pak. 2019. 29(9):823-7. 
  3. LeBlanc ES, Desai M, Perrin N, Wactawski-Wende J, Manson JE, Cauley JA, et al. Vitamin D levels and menopause-related symptoms. Menopause. 2014. 21(11):1197-203. 
  4. Lerchbaum E. Vitamin D and menopause—A narrative review. Maturitas. 2014. 79(1):3-7. 
  5. Pinkas J, Bojar I, Gujski M, Bartosińska J, Owoc A, Raczkiewicz D. Serum Lipid, Vitamin D Levels, and Obesity in Perimenopausal and Postmenopausal Women in Non-Manual Employment. Med Sci Monit. 2017. 23:5018-26. 
  6. Aguilera JR, Ríos PG, Zepeda AS. Calcio y vitamina D en la paciente climatérica. Perinatol Reprod Humana. 2015. 29(2):83-7. 
  7. Lee, C.J.; Kim, S.S. The Efect of Education and Vitamin D Supplementation on the Achievement of Optimal Vitamin D Level in Korean Postmenopausal Women. J. Bone Metab. 2019, 26, 193–199.